“Abogo por vinos diferentes que tengan una marcada personalidad. No elaboramos vinos ‘comerciales’”
Lleva desde 2018 al frente de las bodegas Marisol Rubio, un proyecto que creó junto a su hermano con dos objetivos principales: por un lado, rendir homenaje a sus padres, que dedicaron toda su vida al cuidado de la vid y el olivo; y, por otro, producir su propio vino y aceite, en los que la calidad y la innovación ocupan un lugar prioritario.
La familia Garrido Rubio fue una de las primeras en plantar Pedro Ximénez en Castilla-La Mancha. Contra todo pronóstico, los resultados fueron excelentes y, en la segunda vendimia, obtuvieron el primer y único vino blanco seco 100 % Pedro Ximénez de Castilla-La Mancha.
Hemos hablado con Piedad, que en septiembre presentará sus vinos en la Escuela Española de Cata.
¿Cómo nace la Bodega Marisol Rubio?
Bodegas Marisol Rubio nace de la valentía de un agricultor, Cipriano Garrido, que llevó la variedad Pedro Ximénez al centro de España, concretamente a Villanueva de Alcardete perteneciente a la provincia de Toledo. Nace del estudio y la observación de adaptación a un terreno muy particular franco calizo en un Paraje, La Rizosa, con una altitud de 837 metros y unos contrastes térmicos muy amplios entre el día y la noche, tanto en verano como en invierno.
Nace también del amor de unos hijos a sus padres que quisieron dar visibilidad a toda la dedicación al campo y a los valores inculcados.

¿Cuáles son, a día de hoy, los productos estrella y por qué?
Todos nuestros vinos están caracterizados por su innovación, por su calidad y por su presentación. Cada uno de ellos es especial y, aunque todos ellos tienen algunos denominadores comunes como su versatilidad gastronómica, están dirigidos a públicos distintos. Tenemos vinos muy dinámicos como SON D SOL y vinos con alta complejidad como CIPMA I.
¿Habéis pensado en hacer un proyecto de enoturismo?
Sí, estamos trabajando en ello y, si todo marcha según lo previsto, comenzaremos a incluir enoturismo en nuestra oferta en los próximos meses.
¿Tres palabras para definir vuestros vinos?
Elegancia – Diferenciación – Exclusividad
¿Hacía dónde se dirige Marisol Rubio?
Nuestro principal objetivo es mantener nuestra identidad, somos una bodega familiar, donde estamos atentos, en primera persona, a cada detalle para ofrecer lo mejor. Otro de nuestros objetivos más importantes es crecer, como estamos haciendo, de manera orgánica. Consideramos que es esencial elegir bien dónde estar o con quién ir de la mano, para bodegas Marisol Rubio.
¿Cuánto tiempo llevas dedicándote al vino y cómo empezaste en esto?
Soy la quinta generación de una familia de viticultores. Gran parte de mis recuerdos de infancia son en el viñedo, y recuerdo cómo me implicaba, desde bien jovencita en tareas propias como la recolección de la uva.
Mi hermano y yo creamos bodegas Marisol Rubio en 2018 para homenajear el nombre de mi madre y el trabajo como viticultor de mi padre. Desde entonces, me he metido de lleno en todo el proceso empresarial que supone crear una bodega, desde la parte de definición de productos hasta la cadena de suministro, pasando por la comunicación y la comercialización. Se trata de un crecimiento enorme que me ha permitido adentrarme en un sector apasionante.

¿Piensas que hay modas en el vino? ¿Qué crees que “se lleva” ahora? ¿Qué ha quedado atrás?
Sí, tengo claro que como en todo, existen modas. El peligro de las modas es que son temporales, por eso abogo por vinos diferentes que tengan una marcada personalidad. No elaboramos vinos “comerciales” y, por lo tanto, no tienen alta demanda, pero ahí está precisamente uno de los challenges que nos empuja y mantiene vivos.
En tu casa, cuando organizas algo o recibes, ¿qué vino no falta?
Soy muy de blancos y aquí, en secreto, te confieso que tengo debilidad por CIPMA I: es el que puse en el bautizo de mi hija y el que saco cuando hago celebraciones en casa. Me parece tan, tan elegante.
¿Qué tipo de gente has conocido en estos años?
Mucha. Creo que, a nivel personal, eso es parte del encanto de haber formado bodegas Marisol Rubio: que me ha permitido conocer compañeros maravillosos de otras bodegas, y disfrutar de un buen ambiente y de mucho compañerismo.
Me encanta cuando, al terminar las ferias, intercambiamos botellas entre las bodegas, o cuando llevas a un cliente a conocer otros vinos, o a la inversa. Si vas a casa de mi padre verás un sótano lleno de vinos que nos envían compañeros y eso es muy gratificante. También he conocido periodistas y gurús del sector que hoy son grandes amigos. Por ponerte un ejemplo: cuando nació mi niña, uno de los ramos de flores más bonitos que recibí fue de un periodista gastro.
Además del vino, ¿qué otras cosas te gustan?
Me encanta el arte, y en ello incluyo moda, cine, música. Viajar es mi pasión, descubrir otras culturas. La vida familiar, los buenos amigos. La sonrisa de mi gente.






















