El Pedro Ximénez de Montilla-Moriles reivindica su lugar en la mesa con el Solera 1981 PX de La Aurora como gran triunfador
Un jurado integrado por 18 expertos distingue la calidad de los vinos dulces, especiales y vermuts llegados de distintas regiones españolas.

El Pedro Ximénez ha vuelto a demostrar por qué ocupa un lugar singular en el patrimonio vinícola español. Dos PX de Montilla-Moriles, un vino naturalmente dulce de Canarias y un vermut cordobés han sido los grandes protagonistas del I Concurso Nacional de Vinos Dulces, Especiales y Vermuts ‘Paxera de Montemayor’, una convocatoria que nace con la vocación de poner en valor una categoría de vinos de enorme riqueza y diversidad, pero que no siempre recibe la atención que merece.

El gran reconocimiento de esta primera edición ha recaído precisamente en un Pedro Ximénez: Solera 1981 PX, de la Cooperativa La Aurora de Montilla, distinguido como Mejor Vino del Concurso y, además, con Gran Oro. Un reconocimiento que sitúa en primer plano la capacidad de los PX de Montilla-Moriles para competir al máximo nivel cuando se habla de vinos dulces, de larga crianza y marcada personalidad.

Junto a él, otro PX de la denominación, Doblas PX, de Bodegas Doblas de Moriles, obtuvo también la máxima distinción de Gran Oro, confirmando el peso específico que el Pedro Ximénez mantiene dentro de este estilo de vinos.

La nómina de máximos galardones se completa con Humboldt Tinto Dulce 2001, de Bodegas Insulares de Tenerife, distinguido como Mejor Vino Naturalmente Dulce, y Vermut Pérez Barquero, de Bodegas Pérez Barquero de Montilla, elegido Mejor Vermut.

El Pedro Ximénez, patrimonio líquido de Montilla-Moriles

Más allá de los premios, el concurso pone de manifiesto la vigencia de una tradición que encuentra en Montilla-Moriles uno de sus máximos exponentes: la elaboración de vinos dulces a partir de Pedro Ximénez.

El PX es mucho más que un vino dulce. Es el resultado de una forma de entender el viñedo, el tiempo y la crianza. La sobremaduración y el asoleo de la uva concentran sus azúcares y aromas, mientras que el envejecimiento aporta complejidad y una extraordinaria capacidad de evolución. En copa aparecen notas de pasas, higos, dátiles y fruta confitada, acompañadas, en los vinos de mayor crianza, por matices tostados, especiados y recuerdos de frutos secos.

El triunfo del Solera 1981 PX refuerza precisamente esa dimensión gastronómica y cultural del PX: un vino que puede disfrutarse como final de una comida, pero que también encuentra su sitio en la alta cocina, tanto junto a postres como en maridajes con quesos, foie, chocolates o elaboraciones saladas.

La elevada presencia de vinos de Montilla-Moriles entre los premiados confirma, además, la amplitud de registros que ofrece la zona. En la categoría de Oro aparecen referencias como Alvear Twist, Campito PX, Alamis PX, Alvear 1927 PX, Gran Pedro PX, Alamis 1982 PX, PX Santa Magdalena, PX Amanecer, PX Laudis o Del Pino PX Solera, esta última distinguida también como Mejor Vino Tradicional Español.

Canarias y los vermuts también levantan la copa

El concurso ha servido igualmente para reivindicar la diversidad de los vinos dulces españoles. Desde Canarias llegó uno de los grandes triunfadores de la jornada: Humboldt Tinto Dulce 2001, de Bodegas Insulares de Tenerife, que obtuvo Gran Oro y el reconocimiento al Mejor Vino Naturalmente Dulce.

La misma bodega consiguió además el premio a la Mejor Presentación con Humboldt Blanco Dulce 1997, también distinguido con Medalla de Oro.

En el apartado de innovación, el reconocimiento fue para Cream Santa Magdalena, de Lagar de Santa Magdalena, de Moriles, elegido Mejor Innovación en Vinos Dulces, mientras que el apartado de vermuts tuvo como protagonista a Vermut Pérez Barquero, de Montilla.

Más de 50 vinos y 18 catadores

La primera edición del concurso ha reunido más de 50 muestras procedentes de bodegas de diferentes zonas productoras españolas, con presencia destacada de Montilla-Moriles y participación de elaboradores de Castilla-La Mancha, Canarias, Baleares, Asturias y otras regiones vitivinícolas.

Los vinos fueron evaluados por un panel profesional de 18 catadores, dirigido por José Luis Murcia, presidente de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV). El jurado estuvo integrado por profesionales vinculados a diferentes ámbitos del sector: distribución, exportación, instituciones, enología, prescripción y comunicación especializada, con participación de catadores procedentes de distintos puntos de España y de Bélgica.

El nivel de las muestras quedó reflejado en un palmarés compuesto por cuatro Grandes Oros y diecinueve Medallas de Oro, una cosecha de reconocimientos que da cuenta de la calidad y diversidad de los vinos presentados.

El certamen ha sido organizado por el Ayuntamiento de Montemayor, con la colaboración del Consejo Regulador de las DOP Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles, y el patrocinio del Instituto de Desarrollo Económico (Iprodeco) de la Diputación de Córdoba.

Con esta primera edición, ‘Paxera de Montemayor’ pone el foco en una familia de vinos que merece mayor protagonismo en la conversación gastronómica. Y lo hace desde Córdoba, territorio donde el Pedro Ximénez continúa demostrando que la dulzura, cuando está acompañada de acidez, crianza, profundidad y equilibrio, puede ser también una de las expresiones más complejas y gastronómicas del vino español.

PALMARÉS

GRAN ORO

  • Solera 1981 PX — Cooperativa La Aurora de Montilla
  • Humboldt Tinto Dulce 2001 — Bodegas Insulares de Tenerife
  • Doblas PX — Bodegas Doblas, Moriles
  • Vermut Pérez Barquero — Bodegas Pérez Barquero, Montilla

PREMIOS ESPECIALES

  • Mejor Vino del Concurso: Solera 1981 PX — Cooperativa La Aurora de Montilla
  • Mejor Presentación: Humboldt Blanco Dulce 1997 — Bodegas Insulares de Tenerife
  • Mejor Vino Tradicional Español: Del Pino PX Solera — Bodegas del Pino, Montalbán
  • Mejor Innovación en Vinos Dulces: Cream Santa Magdalena — Lagar de Santa Magdalena, Moriles
  • Mejor Vermut: Vermut Pérez Barquero — Bodegas Pérez Barquero, Montilla
  • Mejor Vino Naturalmente Dulce: Humboldt Tinto Dulce 2001 — Bodegas Insulares de Tenerife

EL FUTURO DEL PX ESTÁ EN LA MESA

El triunfo del Solera 1981 PX no es únicamente una medalla más para Montilla-Moriles. Es una oportunidad para volver a mirar el Pedro Ximénez desde la gastronomía.

Porque el PX puede ser sobremesa, pero también aperitivo; puede acompañar un queso azul, pero también un plato de caza; puede cerrar un menú con chocolate, pero también formar parte de una salsa o de una elaboración culinaria.

Es un vino de contraste, de textura y de memoria. Y, sobre todo, un vino que pide comida.

El reto ahora está en llevar esa versatilidad a las cartas de restaurantes y a las mesas domésticas, donde una copa de PX bien servida puede convertir un plato sencillo en una experiencia mucho más profunda.

El ‘Paxera de Montemayor’ ha puesto los focos sobre estos vinos. El Pedro Ximénez, por su parte, parece dispuesto a responder con una invitación sencilla: abrir la botella y sentarlo a la mesa.

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