Por: Laura Berdejo. Fotos: Alfonso Gordon

La joven poeta Inés de Limburg Stirum presenta su primer poemario acompañada por los vinos excepcionales de bodegas Verum

“Bajo la tormenta entendí que la felicidad no llega como un tren con un destino fijo”.  Con esta confesión tan delicada y poderosa abre el poemario que Inés de Limbrug Stirum presentó la semana pasada en Madrid en compañía de amigos, familia, admiradores y unos vinos de primera fila. Dos monovarietales de Verum: Las Tinadas Cencibel 2022 y Las Tinadas Airén Pie Franco, elaborados por el tío de la poeta, el enólogo Elias Lopez Montero, hicieron las delicias de los asistentes, al igual que los hermosos versos de Inés.

El ambiente es cálido, literario, de afecto sincero y ligereza. El lugar elegido es el espacio de Zurbano de Vinology, un proyecto que la empresaria argentina Pilar Oltra puso en marcha en 2010 y que se ha convertido en sede de elegancia, vinos soberbios y alta gastronomía en Madrid.

Inés tiene 25 años y ya es poeta. Su primera obra, “Contemplando las olas” contiene una treintena de versos que abren la puerta a una enorme profundidad de sentimiento y a un corazón valiente y sincero. Inés parece tímida y frágil, pero habla desde un pozo de sabiduría profunda y gran valor, y viene escoltada por amigos, afectos, familia y un libro de poemas que nos lleva, en línea recta, a nuestro propio corazón.

“Tan solo pedía sencillez, como el vaivén suave de aquel columpio verde”

Junto a los poemas, desfilan cuadros de su abuela Hélène de Orleans, dibujos del artista de Tomelloso Javier Perales Burillo, el sonido de las olas y el omnipresente color azul.

Vinos desde la tierra y poemas desde el corazón

A lo largo de la presentación, que corre a cargo de Carlos Jimenez Renfigo y de Elías Lopez Montero, flota el alma de la literatura y de la familia y surgen nombres como Albert Camus, Mario Vargas Llosa o Pablo Neruda.

El primer vino que nos sirven, apenas empieza la lectura de los primeros versos, es Las Tinadas Airén Pie Franco, un perfecto monovarietal de la manchega Airén que muestra el carácter de la tierra caliza y en el que se identifican hierbas y notas de frutas blancas. En boca es fresco, muy equilibrado y con una gran redondez y complejidad, aportada por su crianza con lías en tinajas de barro.

La finca Las Tinadas, que ha dado algunos de los vinos más emblemáticos y reconocidos internacionalmente de Verum, se encuentra a camino entre Tomelloso y el Campo de Montiel, a 720 metros sobre el nivel del mar. De esta finca procede también el segundo vino, Las Tinadas Cencibel 2022, un tinto de largo recorrido y de gran profundidad, elaborado con la variedad cencibel (nombre que en La Mancha y en Valdepeñas se le da a la tempranillo), y que nos trae recuerdos de fruta roja y frambuesa, con un sutil toque mineral en el fondo y una acidez perfecta.

Vinology, sede del evento, conoce los vinos de memoria, y los marida con la melodía de las palabras, el disfrute distendido de los asistentes y una cena impecable.

La noche se despliega como se despliegan los versos de Inés, con belleza, cadencia y honestidad. Cualquier eventual desorden, apresuramiento o interés brillan por su ausencia, igual que brilla la calidad de los monovarietales de Verum que nos recuerdan, una vez más, que hablar de vino es hablar también de familia, de sensibilidad y de la poesía de la tierra.

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