Desde los brindis de las primeras citas hasta los grandes “para siempre”, la D.O. Rueda propone un vino para cada etapa o ‘mood’.
Nékora Verdejo 2025, de Bodega Diez Siglos, para los inicios frescos y desenfadados; Naia 2024, de Bodegas Naia, para conocerse mejor; Finca La Medina 2024, de Bodegas José Pariente, para las parejas consolidadas que disfrutan de una buena mesa y un blanco gastronómico; y Belondrade y Lurton 2024, de Belondrade, para los “para siempre”, esos brindis que se celebran con calma e historia.
Hay San Valentines de película… y otros mucho mejores: los que se viven sin guion, con una copa en la mano, la persona adecuada y el plan perfecto. Porque no todas las historias de amor se encuentran en el mismo capítulo de la historia, la D.O. Rueda propone cuatro ejemplos de vinos para cuatro moods románticos: desde la emoción de los primeros pasos hasta esos “para siempre” que se celebran con decisión.
Para los brindis de esas primeras citas: un vino fresco, con encanto que da pie a la ilusión
Nékora Verdejo 2025 (Bodega Diez Siglos)
Para esas primeras citas en las que todo es ligero y emocionante —las risas, las miradas y los planes—, Nékora Verdejo 2025 es el compañero perfecto. Un blanco pensado para disfrutarse de forma desenfadada, con aromas de manzana verde, frutas tropicales y el toque herbáceo de hinojo tan característico de la Verdejo. En boca es equilibrado, refrescante y con un final persistente que invita a seguir brindando. Ideal bien frío, con aperitivos, mariscos o simplemente con ganas de abrir una segunda botella.
Para los que se están conociendo desde ya hace un tiempo: un Verdejo elegante que deja huella

Naia 2024 (Bodegas Naia)
Cuando el plan ya tiene intención —y el “¿nos vemos?” se convierte en “¿cenamos?”—, Naia 2024 aporta ese punto de elegancia que marca la diferencia. Con 4 meses sobre lías, entre acero y roble francés, combina intensidad aromática (fruta de hueso, hinojo y hierba de monte bajo) con una boca potente, sabrosa y muy equilibrada. Un vino con estilo, perfecto para cocina asiática, platos de fusión o una cena que se convierte en sobremesa.
Para esa pareja consolidada: un blanco gastronómico para una cena especial

Finca La Medina 2024 (Bodegas José Pariente)
Hay parejas que solo piden una buena mesa, un vino con personalidad y el placer de compartir. Porque el plan no es lo importante, pero sí la compañía y el vino. Finca La Medina 2024 es un Verdejo con crianza que eleva el momento. Fermentado de forma espontánea y criado once meses sobre lías en depósitos ovoides de hormigón, ofrece una nariz sutil y elegante, con mineralidad y notas balsámicas. En boca es sedoso, complejo y con una textura envolvente que pide gastronomía: pescados al horno o a la brasa, arroces, guisos marineros, ibéricos o carnes blancas.
Y también están los “para siempre”: un vino de guarda para los grandes brindis

Belondrade y Lurton 2024 (Belondrade)
Porque en el último capítulo, están los amores que se celebran con calma, con historia y con futuro. Belondrade y Lurton 2024 es un blanco con capacidad de guarda y evolución en botella, como las mejores historias. Una referencia que amplía los límites de la Verdejo desde una filosofía única en Rueda: viñedo propio ecológico en La Seca (Quinta San Diego), vinificación por parcelas, crianza en barrica y un ensamblaje final que busca precisión y equilibrio. Con acidez vibrante y un final ligeramente amargo —marca de la casa—, es un vino que brilla con ingredientes grasos como jamón ibérico, foie o quesos, y también con platos tradicionales como el lechazo o el cochinillo. El brindis perfecto cuando el “te quiero” se dice con el aplomo de quien sabe que es para siempre.
























